Con la llegada de dos nuevos comandantes a las principales estructuras policiales de Norte de Santander, la seguridad del departamento y su capital entra en una nueva etapa. El coronel Jorge Andrés Bernal Granada asumió el mando de la Policía de Norte de Santander (Denor), mientras que el coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso tomó las riendas de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc), con desafíos tan grandes como los territorios que ahora lideran.
Ambos oficiales llegan con trayectorias sólidas, experiencia operativa y un enfoque claro: combatir la criminalidad organizada y reducir los índices de violencia que afectan a la región.
Después de cinco meses al frente de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, el coronel Jorge Bernal fue designado comandante de la Denor, una jurisdicción que abarca 34 de los 40 municipios de Norte de Santander, incluyendo la compleja subregión del Catatumbo.
Bernal, con 28 años de servicio, ha sido comandante en Magdalena y Santa Marta, y jefe de los comandos jungla de la Dirección Antinarcóticos. Su experiencia en operaciones de alto impacto y contra redes ilegales, incluidas las dedicadas a la minería y el narcotráfico, lo convierten en un perfil idóneo para enfrentar los retos del departamento.
Ya realizó su primer viaje a Tibú, el principal enclave cocalero del país, donde comenzó a coordinar operativos conjuntos con el Ejército. No descarta aumentar el pie de fuerza (actualmente de 2.316 uniformados) ni fortalecer la capacidad tecnológica de las unidades en el territorio.
“En los primeros 100 días el objetivo es claro: reducir el delito e incrementar las acciones operativas frente a los actores ilegales que están en el territorio”, afirmó.
Por su parte, el coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, quien venía de comandar la Policía en el departamento del Tolima, asumió el liderazgo de la Mecuc, enfrentando el gran desafío de reducir la violencia en una ciudad que cerró el 2024 con 365 homicidios, es decir, un asesinato por día.
“Soy coronel, me la estoy jugando acá. Tengo que dar resultados”, dijo con contundencia Ojeda, al asumir la dirección de la seguridad en una ciudad golpeada por el accionar de bandas criminales, hurtos, extorsión y presencia de grupos armados ilegales.
Con 29 años de carrera, su experiencia en el Tolima le dejó resultados concretos: logró reducir los homicidios en El Espinal de 58 a 10 por año. Ahora espera aplicar la misma fórmula en Cúcuta: inteligencia e investigación judicial, más allá del patrullaje.
“La inseguridad es una enfermedad. La vigilancia es el acetaminofén que calma el dolor, pero la inteligencia es lo que cura de raíz”, expresó.
Ojeda destacó que recibe un equipo sólido, con 3.500 uniformados, y agradeció las herramientas dejadas por su antecesor, el general Oscar Quintero, para implementar de forma efectiva el plan «Cúcuta, territorio seguro.»
Ambos comandantes llegan en un momento clave para Norte de Santander. Mientras Bernal enfoca su estrategia en las zonas rurales y el conflicto armado que golpea al Catatumbo, Ojeda tendrá que enfrentar el crimen urbano y organizado en Cúcuta y su área metropolitana.
Más allá de sus planes y experiencia, la ciudadanía espera acciones concretas que devuelvan la tranquilidad a sus calles, veredas y corregimientos.
Últimas noticias de Cúcuta, Norte de Santander y Colombia. Decimos la verdad aunque nos quieran callar. Medio de Comunicación independiente de la ciudad de Cúcuta, Norte de Santander.